miércoles, 2 de diciembre de 2009

BREVE TRATADO SOBRE EL BESO

Se habla mucho acerca del beso, pero ¿qué es el beso?
Una comunión de almas, un símbolo de entrega, una insinuación... Del beso mucho se dice, pero poco se analiza.

Un beso es algo circunstancial y sin significado por sí mismo. Tal como el abrazo, pero, a diferencia de este, un beso conlleva una carga mayor de intimidad con la persona besada.
La importancia, significado y valor del beso va en función de la persona con la que éste se comparte.

No es lo mismo un beso apasionado o robado, donde sólo se quiere sentir la textura de una piel, el calor de unos labios, el sabor de una determinada saliva; besar por curiosidad, por quitar unas ansias compartiendo algo que, al final, no significa nada mas que el puro deseo y, el deseo es fuego que se extingue con la humedad del beso...

No así un beso como comunión, uno donde se tiene la certeza de la entrega, uno donde se vacía el cuerpo y el alma de los dos que besan. Un beso antiguo, de años; un beso que representa paz, tranquilidad, armonía y solución. Un beso como el concepto del amor, que no sea preludio de nada, mas que de una tranquila certeza: la de haber dejado todo lo que se es en ese beso.
Un beso por el cual todo alrededor cobra sentido, un beso que entregue confianza y pasión, mas no la pasión del sexo, sino la del amor.

Por eso un beso es circunstancial y su significado nace de dentro hacia afuera.

Un beso puede ser una compra y una reafirmación y un reto. Puede ser un castigo y la prueba de una irremediable soledad. También una cura y una prueba de algo que ya no volverá.

Un beso es efímero, aunque lo querámos vivir para siempre. Su naturaleza circunstancial lo hace volverse mutante y finito.

¡El beso! ¿Qué otra prueba habría de nuestro amor, de nuestra líbido, de nuestra pequeña e individual angustia personal si no es el beso?

Porque el beso es también ansia, es intimidad. En cada beso algo del que besa se va, la cercanía que mantenemos con quien por nuestros labios es besado es símbolo innegable de intimidad, de cercanía decidida. Y entonces, sin quererlo, algo se va, algo damos, ademas del beso. Compartimos en un beso nuestra ansiedad, nuestra angustia y nuestro deseo.

Resumiendo: Un beso es una desición que implica cercanía, intimidad y solidaridad. Es el preludio a un acto, una emoción o un pensamiento; imposible de ser ignorado es el beso.
También es un acto deliberado y circunstancial en el que tiene más importancia la persona que el mismo acto. Más aún, es contradictorio pues de manera rebelde-sólo el beso- adquiere importancia, pues al dar un beso siempre damos... más.

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